sábado, 30 de marzo de 2013

UNA VEINTENA DE HERIDOS TRAS UNA FEROZ PELEA ENTRE EWOKS Y TROLLS

La feroz pelea se desencadenó al ser confundidos los Ewoks con Gnomos

Clark Kent.

21 heridos, tres de ellos leves, y veinticuatro detenidos es el desolador balance de la terrible batalla campal que protagonizaron ayer noche en el Bosque Verde los Trolls y los Ewoks. El violento enfrentamiento se prolongó durante varias horas y precisó de la intervención de varias dotaciones de la Policía Montada del Canadá que se las vieron y se las desearon para separar a los enfrentados y reducir a los más violentos. A la hora del cierre de nuestra edición, los servicios médicos del Hospital General comunicaban que se encontraban todavía cosiendo brechas y poniendo tiritas y esparadrapos entre los apaleados.

Lo más curioso es que, según recogen las primeras pesquisas, la violenta batalla se originó debido a un malentendido. Al parecer, los Ewoks cayeron en una emboscada de los Trolls que, en realidad, estaba dirigida a los Gnomos. Habían cavado una enorme zanja en medio de uno de los caminos más transitados del Bosque Verde para que David el Gnomo y sus amigos cayeran dentro. Los Trolls, al mismo tiempo, aguardaban el paso de los Gnomos para su captura una vez que se precipitaran en el interior del improvisado foso. Pero las cosas no salieron según lo planeado.

Un grupo de Ewoks, que pasaban el día de camping en el Bosque Verde, tuvieron el infortunio de pasear por el camino por el que se suponía que transitarían los Gnomos. Uno de los Ewoks metió la pierna y se tropezó cayendo al suelo mientras exclamaba un “cagüen la puta”. Los Trolls pensaron que el que había pisado la trampa era un Gnomo y todos ellos salieron de sus escondites chillando y berreando como locos. Los Ewoks, claro está, se asustaron y ante el inminente ataque, la emprendieron a golpes con los Trolls. “Somos gente de bien, todos buenos, ya verás, pero si hay que luchar, lucharemos de verdad”, recita un Ewok consultado por ‘Hay que estar al Loro’.

Y tanto que lucharon. “Los Trolls se percataron de que se habían equivocado, pero cuando trataron de echarse atrás ya estaban recibiendo palos por todos los lados y, en vez de salir por piernas, los muy tontos decidieron plantar cara a los Ewoks. Craso error. En los dibujos animados parecían muy pacíficos, sí, pero en realidad son expertos en Kick Boxing, artes marciales y lucha con armas blancas”, comenta el inspector Harry Callahan tras finalizar el informe de lo sucedido. “Los Trolls también repartieron buenas hostias, todo hay que decirlo”, matiza un Harry ‘El Sucio’ que califica el desagradable enfrentamiento de “ridículo, absurdo y extremadamente violento”.

No es para menos. Los testimonios de los testigos así lo corroboran. Un niño tuvo que ser atendido por efectivos del SAMUR a causa del tremendo shock que le supuso contemplar a un Ewok clavándole una navaja a un Troll. “Va a ser difícil que se recupere. Una cosa así es difícil de olvidar”, reconoce uno de los sanitarios que trataron al chaval inyectándole varios tranquilizantes. Así mismo, otros de los presentes hablan de imágenes dantescas, como la de un grupo de Ewoks pateando a un Troll o la de un Troll abriéndole la cabeza a un Ewok de un espectacular "garrotazo con un tronco de madera de árbol".

Interviene la Policía
Los gritos de dolor e histeria colectiva se podían escuchar varias millas a la redonda llamando la atención de los curiosos, que no tardaron en reclamar la presencia de Fuerzas del Orden Público para evitar males mayores. Cuando llegaron los primeros efectivos, “la pelea se había desmadrado por completo”, como reconocen fuentes del Ministerio del Exterior. “Tanto los Ewoks como los Trolls habían avisado vía SMS a sus amigos y no tardaron en llegar más voluntarios dispuestos a 'repartir leña'. En pocos minutos, aquello fue un hervidero de hostias, con perdón”, relata el Inspector Gadget, portavoz policial. Cuando los agentes trataron de poner orden, fueron increpados tanto por Ewoks como por Trolls, que deseaban seguir pegándose. “¡Fuera de aquí, cabrones, queremos acabar lo que hemos empezado!", berreaba un Ewok peludo que ya ha sido identificado gracias a las grabaciones de móvil aportadas por varios testigos.

Los agentes pidieron refuerzos y al Bosque Verde llegaron dos unidades del SEPRONA, Rex, un policía diferente, y el Inspector Callahan, que efectuó varios disparos de advertencia al aire con su potente Magnum 44. Pero no sirvió de nada. “Los violentos seguían a lo suyo y no hicieron ni puto caso a mis disparos”, reconoce con pesadumbre Harry ‘El Sucio’. Rex, por su parte, ladraba y ladraba, pero tampoco le hacían caso. Como ‘Los Hombres de Harrelson’ no podían personarse en el lugar al encontrarse fuera de su jurisdicción, se requirió la presencia de la Policía Montada del Canadá, que se encontraba realizando maniobras no muy lejos de allí. Ellos fueron quienes, al galope, trataron de interponerse entre los furibundos contrincantes.

A buenas horas, claro. Por aquel entonces, varias decenas de Trolls y de Ewoks se encontraban por el suelo doloridos y quejosos. Más bien era el turno de las ambulancias que, pacientemente, esperaban en las inmediaciones del Bosque Verde a que terminase la refriega. “Casi no quedaba ya ni uno en pie”, relata un camillero de la Cruz Roja. “Cuando estábamos evacuando a un Troll al que le faltaban los dientes y sangraba de la nariz, dos Ewoks que estaban tendidos en el suelo se incorporaron, a duras penas, e hicieron un último esfuerzo para volcar la camilla y tirarnos al Troll al suelo, que cayó de mala manera rompiéndose un brazo”, prosigue el camillero. “¡Qué dolor! –exclamó el Troll- ¡Jódete, cabrón!- le respondió uno de los dos Ewoks antes de volver a caer al suelo agotados por la feroz pelea", recuerda el sanitario.

Así fue como, tras casi dos horas de puñetazos, patadas, golpes, navajazos, dientes y extremidades rotas, contusiones, heridas, juramentos, insultos y mucha testosterona en el ambiente, la brutal batalla concluyó sin un claro vencedor. Y por agotamiento de los contendientes más que por los infructuosos intentos de la Policía Montada de poner paz.  Algún Troll que permanecía en pie, como podía, fue detenido por increpar a los agentes y tres Ewoks tuvieron que ser esposados antes de ser evacuados al hospital porque no querían ser auxiliados.

El Alcalde Joe Quimby, ha lamentado “profundamente” los incidentes, que ha calificado de “vergonzosos” y ha condenado enérgicamente el comportamiento de los Trolls y de los Ewoks. No sabemos qué pinta el Alcalde de Springfield en esta historia, pero recogemos la condena. Así mismo, varias asociaciones del Bosque Verde han denunciado a los protagonistas de la pela y les convidan a pagar los destrozos causados a la flora y fauna del lugar. Hay que estar al Loro con esta gente...