miércoles, 15 de septiembre de 2010

EL EQUIPO A

Nuestro experto Charlie Puma Ares divaga en torno al otro gran estreno cinematográfico del verano

Título original: The A-Team.
Año: 2010.
Duración: 121 minutos.
Género: Acción.
Director: Joe Carnahan.
Reparto: Liam Neeson, Bradley Cooper, Quintom ‘Rampage’ Jackson, Sharlto Copley, Jessica Biel, Patrick Wilson, Gerald McRaney, Brian Bloom y unos cuantos pavos más.

Charlie Puma Ares.
Antes de nada, vaya por delante que en Hay que estar al Loro todos fuimos fanáticos seguidores de la serie El Equipo A, de la que hace poco recordamos el 25 aniversario de su estreno en TVE. Si alguien viene a buscar trabajo a nuestra redacción no nos fijamos en sus diplomas y curriculums. Le preguntamos si le gustaba El Equipo A y si la respuesta es negativa, directamente levantamos nuestro dedo índice y señalamos con amabilidad la puerta de salida. Para nosotros, los años 80 no hubieran sido los mismos sin la emisión de esta serie de culto cuyos personajes forman parte, sin ninguna clase de dudas, de nuestro particular imaginario colectivo.

No merece la pena escribir de la serie porque no vamos a contar nada que no se sepa ya sobre los ex combatientes de Vietnam más famosos de la historia de la televisión. Así que será mejor que nos centremos en la versión cinematográfica estrenada este verano. Sí, de verdad que no es ninguna coña. Por fin se ha plasmado en la pantalla grande una película sobre la que se ha estado hablando por lo menos desde hace diez años. Los rumores han sido incesantes a lo largo de todo este tiempo y se barajaron numerosos nombres de directores para ser puestos al frente del proyecto. Sobre los actores para encarnar a los mercenarios, las habladurías citaron una retahíla de nombres más larga que la lista de novios de Ana Obregón (Sí, que ya sabemos todos que apareció en dos capítulos, sí). Se habló de Mel Gibson o Bruce Willis para el papel de ‘Hanníbal’, de Brad Pitt o Richard Gere para Fénix, de Jim Carrey o Woody Harrelson para reencarnar a Murdock o Ice Cube para enfundarse las cadenas de M.A. (B. A. en inglés por Bad Attitude). Al final, las quinielas se quedaron en agua de borrajas y el cuarteto de figuras escogidas rompió todos los pronósticos: Liam Neeson, Bradley Cooper, Quintom ‘Rampage’ Jackson y Sharlto Copley.

La película nos narra cómo el Coronel John ‘Hanníbal’ Smith lidera un grupo especial de Rangers del Ejército norteamericano destinado en Irak y acostumbrado a sacar adelante misiones secretas de elevado peligro. Auspiciados por un misterioso agente de la CIA y desollendo las indicaciones de su inmediato superior, el General Morrison, y de la Capitana Charissa Sosa, los cuatro miembros del Equipo A aceptan el cometido de interceptar un convoy de insurgentes que transporta varios millones de dólares en moneda y planchas para fabricar billetes falsos. Una vez cumplida la misión, un grupo de malvados mercenarios destruyen el contenedor confiscado por ‘Hanníbal’ y sus hombres y matan al General Morrison. Sin el testimonio de éste último, los integrantes del comando no pueden justificar su misión y son degradados, expulsados del Ejército y encarcelados. Sin embargo, nuestros protagonistas no tardan (bueno, un poco sí. Seis meses, para ser concretos) en fugarse de las prisiones en las que se encontraban recluidos (por separado, claro) con la intención de recuperar las planchas de impresión, vengarse del hijo puta que les tendió la trampa y limpiar sus nombres.

¿Odiosas comparaciones?
Bueno, venga, lo diré. Tengo que reconocer que Liam Neeson está muy bien en el papel de ‘Hanníbal’, y es que el norirlandés es un pedazo de actor como la copa de un pino que lo mismo te borda su papel de protagonista en la dramática ‘La Lista de Schindler’ como te sale de puta madre en una comedia como ‘Love Actually’ o te hace de mentor del hombre murciélago en ‘Batman Begins’. Un todoterreno, que se suele decir. Bien caracterizado y con su sempiterno puro en la boca, Neeson consigue salir airoso de la difícil papeleta de sustituir al malogrado George Peppard, lo cual, al menos para mí, tiene mucho mérito.

Para el rol de mi querido Templeton ‘Face’ Peck, Bradley Cooper, al que descubrí en la absolutamente genial ‘Resacón en Las Vegas’, presenta un registro bastante diferente al de Dirk Benedict. El Fénix cinematográfico no llega a ser tan pícaro y canalla como el original, pero la verdad es que Cooper me cae bien y, por lo tanto, también le doy el visto bueno. Lo mismo me ocurre con Sharlto Copley. El sudafricano, protagonista de ‘Distrito 9’, también cumple con la espinosa tarea de dar vida al ‘Loco Aullador’ Murdock, por cuya interpretación Dwight Schultz hubiera merecido una docena de Emmys, por lo menos. Quiero dejar bien clara una cosa: es imposible suplir los rostros originales, así que tenemos que ser un poco flexibles a la hora de juzgar el trabajo de los actores escogidos.

Soy consciente de que para los fans más puristas de la serie (los que reniegan de la quinta temporada televisiva, por ejemplo) el mero hecho de que se haya filmado la película es ya un puto sacrilegio. Yo mismo, en parte, les comprendo y tengo que reconocer que era muy reacio a ver a mis ídolos de infancia con otras jetas. Me ha costado mucho decidirme a ver el trabajo de Carnahan. Hay que admitirlo e insisto: Es imposible que ningún actor del mundo se meta en el pellejo de M.A. Baracus sin que te acuerdes o eches de menos a Mr. T. Sin embargo, la película se ha llevado a cabo y, ante la imposibilidad de recuperar el fondo, las formas y el carisma de la serie, sólo quedaba la alternativa del “renovarse o morir” y adaptarse a los nuevos tiempos.

¿Qué aporta?
Ya de primeras, el guión de la película es bastante más enrevesado que el de cualquiera de los capítulos de la televisión, cuyos argumentos eran tan simples como el mecanismo de un chupete. La puesta al día obligó a convertir a los veteranos de Vietnam en veteranos de Irak. Eso sí, desconozco por qué se ha cambiado el rango de M.A., que si bien en la televisión era Sargento, en el cine es Cabo. Lo mismo que con el General Morrison, que en la serie era un Coronel.

El Equipo A, el filme, es una buena película de acción, lo cual es normal en una producción en la que participan los hermanos Scott (Ridley & Tony) y está dirigida con eficacia por Joe Carnahan. Los efectos especiales y las nuevas tecnologías propician la espectacularidad propia de un trabajo habitual de Hollywood.

Los primeros minutos de la cinta son una especie de prólogo muy interesante en el que nos explican cómo se conocen los personajes o el origen del miedo atroz que sufre M.A. a las alturas (algo en lo que tiene mucho que ver Murdock, lo que a su vez explica también por qué el forzudo Baracus le tiene tanta manía al osado piloto). Tras ese preámbulo la historia da un salto de ocho años y nos sitúa en la actualidad. Los protagonistas son algo más duros que en la serie. Por poner un ejemplo… ¡dicen tacos! (La última frase de M.A.: “Es una cabronada” ¿Se imaginan al bueno de Mr. T diciendo eso?). Al contrario que en la serie, aquí sí que hay muertos, por lo que los detractores no pueden utilizar el tan manido y cansino argumento de que nadie espichaba a pesar de que se disparaban toneladas de cartuchos y se lanzaban cientos de granadas. No. Aquí no se regocijan con la sangre, pero se ve que hay malos que muerden el polvo.

¿Todo es diferente?
Pues no. Aunque la estética y las formas nos hagan pensar que la película no tiene nada que ver con la serie, eso no es cierto. A grandes rasgos, se ha tratado de mantener el espíritu del serial, y supongo que de eso se habrá encargado el creador del mismo, Stephen J. Cannell, que para mi tranquilidad participó en la producción. La legendaria sintonía de la serie, de Pete Carpenter y Mike Post, suena durante la secuencia de la fuga de Murdock y sus primeras notas también se dejan escuchar justo antes de iniciarse los créditos finales. Tanto la acción de la serie como la de la película tienen comienzo en México. M.A. conduce durante los primeros minutos de metraje una réplica de la famosa furgoneta negra con franja roja de la GMC. Aunque mejor no le decimos a los que no han visto la película lo que ocurre con ella.

Cuando ‘Hannibal’ y M.A. acuden al inicial rescate de Fénix, el curtido Coronel empuña un rifle automático exactamente igual al que utilizaban todos los miembros del Equipo A en la serie original. En esta nueva versión a M.A. le siguen teniendo que sedar con inyecciones para lograr subirlo a cualquier tipo de aparato volador y el fornido Baracus se sigue pillando unos encabronamientos espectaculares cuando se despierta y ve que sus compañeros de armas se la han vuelto a jugar. Murdock continúa estando como una puta cabra y sigue habiendo escenas (pocas, eso sí) en las que nuestros amigos se divierten construyendo artilugios con soplete y mucha maña. Por otra parte, los guiños son constantes y no puede ser casualidad que uno de los malos de la función responsa al nombre de Lynch que, por si alguien no lo recuerda, era el oficial que perseguía a los integrantes del equipo en la primera temporada de la serie. A partir de la segunda, el Coronel Decker fue el encargado de pisar los talones (sin mucho éxito) a Smith y sus chicos. En definitiva, que tampoco se puede decir que no tiene nada, nada que ver con la serie. Hombre, admitamos que hay nexos de unión entre ambos trabajos.

El personaje femenino
Si hubo un personaje de El Equipo A que en su etapa televisiva creara algo de polémica ese fue, sin duda, el de Amy Amanda Allen. El integrante femenino de la escuadra de ‘Hannibal’ Smith era, para qué vamos a negarlo, un estorbo. Recuerdo que cuando éramos críos y jugábamos en el patio del colegio a emular a nuestros queridos héroes de ficción, todos nos peleábamos por ser ‘Hannibal’, Fénix, Murdock o M.A. Pero nadie quería ser Amy. De hecho, al típico alumno marginado de turno o al que se le tenía manía se le decía aquello de “tú eres la chica”, lo cual no dejaba de ser una humillación de tomo y lomo en aquellos tiempos en los que la corrección política no estaba tan de moda. Leches, uno prefería ser el Capitán Crane (el Policía Militar afroamericano de bigote que conducía el coche patrulla del Coronel Decker) antes que tener que hacer de Amy.

El caso es que los productores pronto vieron que el personaje no encajaba en un show de tíos y decidieron largar a Melinda Culea, a la que, según parece, George Peppard no podía ver ni en pintura. Como en toda creación de Hollywood es importante introducir, como sea, el papel de una buena chavala, los responsables de The A-Team han optado por no cometer la torpeza de meter a una chica como miembro del equipo y se han sacado de la manga el papel de la Capitana (Luego la degradan a Teniente) Charissa Sosa, un antiguo ligue de Fénix que persigue a los héroes injustamente encarcelados por un crimen que no han cometido pero a los que termina ayudando, como buena chica. El papel fue adjudicado a la guapísima Jessica Biel. ¡Jessica, si lees esto, que sepas que en Hay que estar al Loro te adoramos!

Sé que a muchos esta película no les ha gustado. Pero, si la nostalgia y el agradable recuerdo de aquellas tardes de sábado nos impiden saborear este remake, siempre nos quedarán los DVD’s para volver a contemplar esas aventuras con historias escuetas pero adictivas que nos fascinaron hace dos décadas. Esa posibilidad, afortunadamente, siempre la tendremos ahí. Pero, para gustos, los colores. Francamente, desde mi humilde punto de vista, merece la pena darle una oportunidad a este renovado Equipo A.

No quiero terminar sin dejar un consejo para los muy, muy, muy fanáticos de la serie original. Por favor, sean ustedes pacientes y esperen a que concluyan los créditos finales. Tendréis una agradable sorpresa. Prometido.

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