domingo, 31 de julio de 2011

RECORDANDO AQUELLAS TARDES DEL MES DE JULIO SENTADOS EN EL SOFA

Con motivo del vigésimo aniversario de la primera victoria de Miguel Indurain en el Tour de Francia desempolvamos la bicicleta del garaje para dar una vuelta por los recuerdos que nos evocan las dos ruedas

Sport Billy.
Durante la semana que ahora concluye se han cumplido veinte años desde que el navarro Miguel Indurain se adjudicara el primero de los cinco Tours consecutivos con los que los españoles vibraron a la hora de la siesta durante los meses de julio del primer lustro de la década de los noventa. No era la primera vez que lo hacían. Aún estaba fresca en la memoria la victoria del gran Perico Delgado en la ronda gala del año 1988. Quedaban lejos los éxitos de Federico Martín Bahamontes en 1959 y Luis Ocaña en 1973, y los nuevos ídolos del ciclismo español resucitaron la afición por las dos ruedas.

Para algunos, los primeros recuerdos sobre bicicletas se remontan a las imágenes de aquel pelotón formado por Javi, Pancho, Tito, Piraña, Quique, Bea y Desy que recorría las carreteras de Nerja en las archifamosa ‘Verano Azul’ al compás de la sintonía compuesta por Carmelo Bernaola para la serie de Antonio Mercero. Aunque, para sintonías, las que nos deleitaron Azul y Negro para acompañar los resúmenes de la Vuelta Ciclista. Al ritmo del ‘me estoy volviendo loco’ y del ‘con los dedos de una mano’ seguimos las andanzas de Marino Lejarreta, Vicente Belda, Álvaro Pino, Eduardo Chozas, Peio Ruiz Cabestany y compañía.

En la calle, pedaleábamos en nuestras BH, Torrot y demás especímenes de nuestros particulares parques ciclistas emulando a nuestros ídolos de equipos como el KAS, Orbea, Dormilón o Zahor. También trazábamos en las aceras y plazas de nuestras calles unos interminables circuitos con tiza sobre los que competíamos con chapas, colocando sobre los iturris las fotos de los corredores que obteníamos en aquellas tarjetas con fichas adhesivas que nos costaban cinco duros. O implorábamos a nuestras madres que cambiasen de detergente y se pasaran al Luzil, en cuyos tambores regalaban adhesivos similares con chapas. Pesaban poco, todo hay que decirlo, pero teníamos nuestros trucos. Rellenábamos los bordes con plastilina para que pesaran más y lograsen una mayor adherencia al suelo que permitía que la chapa no se marchara al quinto coño cuando la impulsábamos con el disparo de nuestros dedos pulgares y medios. Si el iturri se salía del circuito, había que retroceder al lugar del lanzamiento, no avanzabas y tus rivales se escapaban quedándote obligado a hacer la goma.

Y así seguimos creciendo, jugando con los catetos de Fournier sobre astros del ciclismo y contemplando aquellas espectaculares etapas en Lagos de Covadonga. Y vimos a Perico Delgado meterse en el pódium del Tour de Francia. Y ganarlo. Y perderlo al año siguiente por llegar tarde al crono de la etapa prólogo. Con dos cojones, Perico. ¡Y aún así terminó tercero aquel Tour! Era un fenómeno social y era un clásico que los chavales gritasen el nombre de “¡Perico, Perico, Perico!” cuando veían pasar a alguien en bicicleta. ¡Qué tiempos aquellos! Las etapas de Montaña con los aficionados agolpándose a las cunetas de las carreteras. Los asfaltos decorados con los nombres de los corredores y los mensajes de apoyo y ánimo. Rampas imposibles y nombres míticos como Alpe d'Huez. Greg Lemmond y el malogrado Laurent Fignon peleando por el primer cajón del podio… Y llegó Indurain.

Indurain, Indurain, Indurainnnnnnn…
El navarro lo cambió todo. Con Delgado disfrutamos, sufrimos y nos emocionamos. Con Miguelón, machacamos a todo bicho viviente. Gianni Bugno, Claudio Chiappucci, Tony Rominger, Alex Zulle, Zenon Jaskula… Miguel Indurain era un Terminator. Podíamos ver el Tour tranquilos. Relajados en nuestro sillón, después de comer, hacíamos la digestión y combatíamos el calor de julio contemplando cómo el de Banesto metía el turbo, sin pestañear, y dejaba a todo Cristo con la lengua fuera mientras él, raudo y veloz, se encaminaba a la línea de meta a golpe de pedal. El Tourmalet era un juego de niños para Miguel. Y lo disfrutábamos mientras Pedro González, el gran Pedro González, nos narraba la etapa con su inconfundible voz a través de TVE. Aún te echamos de menos.

Cinco lobitos tiene la loba y cinco rondas galas se metió en el bolsillo el gran Indurain, que coleccionó a mansalva peluches de esos que dan con el maillot amarillo. Igualó el número de victorias finales de Jaques Anquetil, Eddy Mercx y Bernard Hinault, si bien Indurain firmó los cinco triunfos de una tacada, algo que nadie había conseguido. El ciclista navarro también nos recordó que el Giro de Italia también estaba a nuestro alcance y que en el país transalpino los líderes van vestidos de rosa.

Tras Indurain nos quedamos huérfanos. Bjarne Riis, Jan Ullrich y Marco Pantani gozaron del protagonismo antes de que el texano Lance Armstrong, tras superar un cáncer, monopolizara la carrera francesa con sus siete Tours consecutivos. Fernando Escartín, Carlos Sastre y Contador han puesto el sello español a la carrera en los últimos tiempos. Los escándalos, el dopping, las descalificaciones y los vampiros han colocado la sombra de la sospecha sobre un deporte que ya no vemos con los mismos ojos que hace un cuarto de siglo. Nos hemos hecho mayores.

Sin embargo, en la redacción de Hay que estar al Loro hemos ido siempre a rueda del pelotón. Seguimos sintiendo admiración por los que practican, desde nuestro modesto punto de vista, el deporte más duro y exigente. Y el que no opine igual, que agarre un tricilo e intente escalar El Angliru.

Ahora, a punto de decir adiós al mes de julio, recordamos con nostalgia que hace veinte años estábamos pegados a la pantalla del televisor viendo a Miguel Indurain ganar el Tour de 1991. Y es que, ya lo decía Fernando Fernán Gómez en el título de una de sus obras teatrales: Las bicicletas son para el verano.

jueves, 21 de julio de 2011

EL LOBO FEROZ DENUNCIA POR ACOSO A LA CAPERUCITA ROJA

La atractiva caperucita recibe una orden de alejamiento

Agencias.
El Lobo Feroz ha denunciado ante el Juzgado de Guardia a la Caperucita Roja por acoso y derribo contra su personaje. El Juez Harold T. Stone ha firmado una orden de alejamiento mediante la cual ni la Caperucita ni su Abuelita se podrán acercar a cincuenta metros del licántropo, afectado emocionalmente por los trastornos que, según él, le han provocado las osadas actuaciones de la de la caperuza roja.

“Todos los días andaba detrás de mí y no me dejaba en paz”, asegura el Lobo, que compareció en rueda de prensa junto a su abogada, Ally McBeal, después de conocerse la sentencia. “Yo ya le dejé bien claro que no quería nada con ella, pero no se daba por vencida”, afirma el Lobo. Según la letrada McBeal, su defendido ha sufrido “daños morales” y se siente “humillado” por Caperucita Roja, que ha puesto en entredicho su “imagen”.

Según relatan los informes periciales la Caperucita Roja esperaba al Lobo Feroz a diario en el bosque para dedicarle toda clase de piropos y comentarios picantes que terminaron afectando al acosado. “Lobito, lobito, quiero verte mover el culito”, fue lo más suave que le dijo la muchacha al mamífero. La chica se colocaba a diario junto a un árbol situado al lado del camino principal del bosque esperando la llegada del Lobo Feroz. A pesar de su bravío aspecto, el Lobo terminaba siempre con la cola entre las piernas y las orejas gachas cuando pasaba a la altura de la libidinosa Caperucita que, vestida para matar, siempre tenía un comentario con el que insinuarse. “Lobito, lobito, quieres jugar con mi conejito”, le llegó a espetar en otra ocasión.

Al parecer, el Lobo Feroz intentó eludir la presencia de su joven pretendiente cambiando sus rutas de tránsito por el bosque. Sin embargo, Caperucita Roja, astuta y sagaz, siempre logró descubrir los nuevos itinerarios y siguió realizando proposiciones subidas de tono al acosado. “Lobito, lobito, ¿tienes hambre? ¿Quieres comer mis magdalenas?”, le preguntó un día abriendo la cesta para su abuela. En otra ocasión le ofreció su “donut” para comer. “De chocolate”, puntualiza el autor del informe, el Inspector Clouseau,

Caperucita en acción
La gota que colmó el vaso del Lobo Feroz llegó un día en el que Caperucita Roja puso en marcha un plan con el que pasó de las palabras a los hechos y se quiso pasar por la piedra al lobito. “Un día, la Caperucita Roja me dijo que tenía que ir al pueblo a hacer unos recados en el súper y comprar unos productos en la farmacia. Me pidió que, por favor, le llevase a su dulce abuelita una cesta con la comida del almuerzo. Según me explicó, la pobre señora se encontraba encamada aquejada de diarrea y dolor de tripa. Yo, por caridad, acepté llevar la cesta”, relata el Lobo Feroz, calificado de “iluso” por su abogada McBeal.

Según se desprende del informe del Inspector Closeau y del relato en rueda de prensa, cuando el Lobo llegó a la casa de la abuela, hizo sonar tres veces la aldaba de la puerta y entró para encontrarse a la dueña del hogar metida en la cama y tapada hasta la cabeza. “Buenos días, señora, le traigo la cesta de la comida que le iba a traer su nieta, la Caperucita Roja. Es que ha tenido que ir al pueblo a comprar unas cosillas y me ha pedido a mí que le traiga el tentempié. Ya me ha dicho que está usted un poco pachucha. ¿Cómo se encuentra usted?", preguntó educadamente el Lobo. Por respuesta, solo obtuvo un “mmmmmmmmmmm”, algo excitado.

El Lobo se acercó al borde de la cama y preguntó: “¿Se encuentra usted bien?". Nuevamente la respuesta fue otro liviano “mmmmmmmmmmmm”. El Lobo, aproximándose más a su interlocutora, se percató de algunos de sus rasgos atractivos.
-“Abuelita, abuelita, qué ojos más… grandes tienes”, afirmó el Lobo.
-“Mmmmmm, son para verte mejor… cariño”, -respondió la de la cama, acojonando un poco al Lobo.
-“Abuelita, abuelita, qué voz más… dulce tienes”, -aseveró el licántropo.
-“Mmmmmm, es para susurrarte mejor al oído…”, -recibió como respuesta.
-“Abuelita, abuelita, qué busto más… voluptuoso tienes”, -siguió el Lobo.
-“Mmmmmm, es para despertar tu instinto más animal…”, -le contestó dejando perplejo al Lobo.
-“Abuelita, abuelita, menudas caderas tiene para su edad”, -advirtió el Lobo Feroz con la mosca detrás de la oreja.
-“Mmmmmm, son para…,son para…, son para… ¡Son para que cabalgues mejor!”, -gritó la encamada, que resultó ser, ni más ni menos que… ¡Caperucita Roja disfrazada de su abuelita!

El Lobo Feroz, aterrado por el susto, no reaccionó a tiempo y fue reducido por la Caperucita Roja. Ésta, saltando en la cama y con un movimiento fulminante agarró al Lobo Feroz, lo tumbó violentamente en la cama boca arriba y se colocó encima de él a horcajadas. Perplejo y sin capacidad para plantar oposición, fue esposado a la cabecera de la cama por la Caperucita. “Ahora vas a ver lo que es bueno”, le dijo la Caperucita al Lobo mientras recorría el pecho del animal con su dedo.

La cosa empeora
Siguiendo el relato elaborado por el Inspector Clouseau, el Lobo comenzó a gritar pidiendo auxilio. La puerta de la casa se abrió y… hubo sorpresa. Como suele decir el refrán, “éramos pocos y parió la abuela”. Pues eso. Que se abre la puerta y aparece… ¡La abuela de Caperucita!”. Por supuesto, ni estaba enferma ni nada. Todo había sido una treta de Caperucita Roja para engañar al Lobo Feroz. El licántropo fue a la casa de la abuela por un camino más largo y Caperucita, muy espabilada ella, había ido por un atajo llegando antes al lugar de los hechos.

La abuela, en la puerta, se queda paralizada con la boca abierta contemplando la escena. Su nieta, allanando su propio lecho, encima de un Lobo Feroz esposado a la cabecera de la cama. ¡Toma ya! Ataviada con otra caperuza roja, como su nieta, la abuelita deja pasar unos segundos para, a continuación, agarrar el marco de la puerta y preguntar: “¿Pensabais empezar sin mí?”. El Lobo, que por unos instantes se vio salvado con la llegada de Caperucita Abuela, comprendió que la cosa había empeorado y que, la Abuela, que no respondía para nada a los cánones habituales del estereotipo físico de abuela, quería unirse a la fiesta.

El leñador alucinado
Viendo la que se le venía encima, con la Abuela quitándose la caperuza con la intención de quedarse en cueros y la Caperucita Roja ataviada como una modelo de lencería, roja, por supuesto, el Lobo comenzó a aullar y aullar pidiendo socorro. Pasados unos segundos, volvió a abrirse la puerta y apareció El Leñador, atraído por los gritos. Como vio al Lobo en la cama con Caperucita Roja y su abuela en paños menores, El Leñador pidió disculpas y empezó a cerrar la puerta.
-“¡No, vuelve, vuelve que estas dos no sé lo que quieren hacerme!”, -chillaba el Lobo Feroz al Leñador. El hombre, volvió a asomar la cabeza y respondió al mamífero.
-“¡Pero tú eres tonto! ¡Pues está muy claro lo que van a hacerte! Anda, venga, ahí te dejo”, -profirió El Leñador haciendo amago de volver a marcharse.
-“¡No, no te vayas, por favor, no me dejes solo aquí con ellas! ¡Es peligroso! ¡Quiero irme!”, -insistía el Lobo Feroz a viva voz. Volvió a hablar El Leñador.
-“¿Pero me estás tomando el pelo? ¿Pero mira bien cómo están? ¡Si casi está mejor la abuela que la nieta, no me jorobes! ¡Menuda MILF, chaval!”, -argumentó con poco tacto, todo hay que decirlo, mientras gesticulaba con las manos abiertas simulando unos pechos femeninos en referencia a los rollizos atributos de Caperucita Abuela.
-“¡Dejadme en paz, soltadme, por favor, quiero irme de aquí!”, -chillaba el Lobo.

Los escandalosos gritos pusieron en alerta a medio bosque interrumpiendo la hora de la siesta. Muchos empezaron a situarse alrededor de la casa de la abuela de Caperucita Roja y allí también se personó un coche patrulla de la policía. Se trataba del Inspector Clouseau y dos agentes uniformados. Clouseau, en la puerta de la casa, junto al Leñador, no podía dar crédito a lo que veía.
-“¿A ti te parece esto normal?”, -le preguntó El Leñador al Inspector Clouseau.
-“No, no me parece normal”, -respondió el policía con acento galo antes de sentenciar con un “joder, cómo ha cambiado el cuento”.

El Lobo Feroz, liberado de las esposas, salió de la casa avergonzado mientras la muchedumbre congregada debatía sobre lo sucedido. Lo primero que hizo fue acudir a comisaría, acompañado y escoltado por el Inspector Clouseau, para presentar denuncia contra la Caperucita Roja. La orden de alejamiento dictada por el Juez Harold T. Stone es de carácter inmediato. “Como vuelvan a tocarle un pelo al Lobo, yo misma me encargaré de que acaben entre rejas”, manifestó la abogada Ally McBeal en referencia a la Caperucita Roja y su hermosa abuelita. Ya saben. Hay que estar al Loro con esas dos.

jueves, 14 de julio de 2011

TOM Y JERRY CORNEADOS EN EL ÚLTIMO ENCIERRO DE LOS SANFERMINES

Los dos personajes, cuyas heridas no revisten gravedad, se recuperan en el hospital

Amy Amanda Allen.
Los famosos Tom y Jerry han resultado heridos durante el último encierro de los Sanfermines tras ser corneados por media docena de toros que se ensañaron con el gato y el ratón. A pesar de la aparatosa cogida y de las escalofriantes secuencias protagonizadas, los dos afamados corredores se recuperan en el hospital de sus heridas y se encuentran conscientes y fuera de peligro. “Para habernos matado”, señalaba el propio Tom cuando era llevado en camilla a la ambulancia. Los dos personajes se encuentran en Pamplona disfrutando de unos días festivos pero a buen seguro no esperaban adquirir tanto protagonismo con una cogida que pone los pelos como escarpias. “Poco pasó para lo que pudo haber sido”, reconocía Jerry tras recibir unos puntos de sutura.

Eran las ocho en punto de la mañana. Se abrieron los portones de los corrales de Santo Domingo y los toros de la ganadería Facundo salieron con mucha mala leche y empezaron a correr con furia detrás de unos mozos que no se imaginaban la que les esperaba. Sin duda, querían llevarse a alguno por delante. Y vaya si lo consiguieron. En una carrera sucia, bronca y peligrosa, los astados provocaron la caída de numerosos corredores que tuvieron que ser atendidos por golpes, chichones, rasponazos y magulladuras de toda índole. Nada grave, afortunadamente. Tras un reguero de caídas, algunas muy patosas y cómicas, la muchedumbre trotó por Mercaderes algo acojonada, todo hay que decirlo, por los bramidos de unos mamíferos con ganas de marcha.

El gran susto llegó en Estafeta, donde un toro, con los ojos inyectados en sangre de rabia tras ser golpeado por un joven con pocas luces, aceleró y embistió a los famosos Tom y Jerry. A uno lo levantó del suelo por la derecha y al otro le hizo volar con su cuerno izquierdo sin detener la marcha. El gato y el ratón rodaron por el suelo sin dejar de avanzar y el mastodonte, de unos 600 kilos tirando por lo bajo, detuvo su vertiginosa carrera para cornear a los ilustres personajes. A Tom le pinchó en el culo, dejándole una herida en el glúteo izquierdo de varios centímetros. A Jerry, por su parte, le pisó en la cola y le volvió a elevar por los aires mientras el público asistente al encierro, desde las vallas laterales, gritaba de terror al ver como el pequeño roedor practicaba vuelo sin motor y sin paracaídas. Sin caer al suelo otro toro, que llegaba a la altura del lugar de la cogida, remataba con la testa al ratoncillo, que fue a caer unos cinco metros más adelante.

Tom, que con buen criterio se quedó en el suelo protegiéndose la cabeza, como mandan los cánones, no se esperaba la reacción de otro cabestro que, al contemplar al gato, se detuvo para pisarle una extremidad. El gato, que se levantó del suelo llevándose las patas delanteras al trasero mientras se cagaba en todo lo imaginable e inimaginable, se puso a correr de nuevo a la pata coja para evitar ser agredido de nuevo. Gritos y chillidos del público acompañaron las dantescas imágenes de la brutal cogida que pudo costarle la vida a la simpática pareja.

Escarmentados por los cuernos, Tom y Jerry echaron patas como pudieron adelantando a todos los corredores que pudieron mientras los sanitarios les pedían que pararan para ser atendidos de sus heridas y contusiones. No hubo manera. Ya no echaron el freno de mano hasta llegar a la plaza de toros. Allí, ya sí, recibieron las primeras asistencias antes de ser evacuados al dispensario para que les sacaran unas radiografías.

Ganas de marcha
Ya en el hospital, y a pesar del espantoso susto provocado, Tom y Jerry manifestaron su deseo de recibir rápido el alta médica con la intención de asistir al ‘Pobre de mi’. Así mismo, lamentaron profundamente no haberse podido quedar en la plaza a la suelta de vaquillas y reses bravas. “Es una pena, pero aún tenemos tiempo para ir a tomar unos vinos y llegar al fin de fiesta”, aclaraba Tom a los medios que acudieron al hospital a recabar información sobre el estado de salud de los ilustres heridos. Jerry, por su parte, pedía a los periodistas congregados que le enviasen a su correo electrónico fotografías de la cogida para colgarlas en su Facebook.

Por fortuna, el estado de Tom y Jerry no reviste gravedad. Heridas menores y un susto que no olvidarán pero que no parece haber mermado ni un ápice las ganas de pasárselo bien. Eso sí, ante los toros, mucho ojo. Hay que estar al Loro.

lunes, 27 de junio de 2011

MUPPET VICE

Nueva serie de televisión para la noche de los lunes

Lou Grant.
Hoy llega a nuestras pantallas el esperado estreno de ‘Muppet Vice’, la versión de la celebérrima serie ‘Miami Vice’ que los personajes de la factoría Jim Henson ha llevado a cabo. El serial está protagonizado por la Rana Gustavo, en el papel del agente ‘Kermit’ Crockett, Triky, como su compañero 'Triky' Tubbs y Coco haciendo del Teniente Cocostillo.

Esta noche se emite el episodio piloto con el que conoceremos a los personajes de esta serie que amenizará con sus aventuras las noches de los lunes. ‘Kermit’ Crockett es un rudo pero simpático agente de la brigada antivicio que vive en un barco llamado ‘La Dorada’ con su cocodrilo ‘Bruce’ y que acaba de perder a su compañero, aquejado de apendicitis. Por su parte, ‘Triky’ Tubbs es un elegante policía recién llegado a la ciudad y que se incorpora al equipo que dirige, con mano de hierro, el imponente Teniente Cocostillo. Aunque los dos protagonistas presentan caracteres muy opuestos se verán obligados a trabajar codo con codo para desarticular los maléficos planes de los capos de la mafia y el contrabando de sandías y de naranjas podridas.

‘Muppet Vice’ cuenta con el visto bueno de los creadores de la serie original. El director de cine Michael Mann, productor ejecutivo de ‘Miami Vice’, ha asesorado al equipo de filmación y ha colaborado en la elaboración de los guiones de algunos capítulos. Don Johnson y Philip Michael Thomas han ofrecido sus valiosos consejos a los actores de esta renovada versión.

La serie, al igual que sucedió con su antecesora, está llamada a ser un auténtico fenómeno social y un referente en cuanto a estética y moda se refiere. Los mejores modistos y las firmas de alta costura se han peleado para poder llevar a la pantalla sus mejores productos. Los protagonistas lucirán trajes de alta gama diseñados expresamente para el serial. Los productores, eso sí, rechazaron el ‘Traje Pistola’ que había elaborado la firma de Agatha Ruiz de la Prada por ser ‘poco acorde’ con la imagen del protagonista. Según parece, la Rana Gustavo se negó en redondo a meter sus ancas en el traje al considerarlo “ridículo”.

Según comentan los pocos afortunados que han tenido el privilegio de visualizar los capítulos filmados, antes de su emisión, el producto es de una gran calidad. Las críticas alaban las soberbias actuaciones de los actores y destacan especialmente el trabajo de Coco para dar vida al Teniente Cocostillo. “Era una gran responsabilidad la de meterse en la piel de un personaje que en su día bordó Edward James Olmos. He tratado de hacerlo lo mejor posible y espero haber estado a la altura de las circunstancias”, comentaba el propio Coco en la rueda de prensa de presentación de la serie que se llevó a cabo, como no podía ser de otra forma, en la ciudad de Miami. Las quinielas apuntan a Coco como firme candidato a ganar un Emmy o un Globo de Oro.

El personaje tiene tanto magnetismo que los guionistas decidieron otorgarle el protagonismo casi absoluto de uno de los episodios, concretamente del capítulo quinto. En él, una banda de peligrosos esbirros quiere vengarse del Teniente Cocostillo, cuyo equipo ha interceptado una entrega de tubos de pegamento de pegar y esnifar por la napia. Los perversos matones pretenden asaltar la vivienda del Teniente, pero cuando entran por una de las ventanas, a plena noche, se encuentran de bruces con Cocostillo, que con su taladrante mirada y un fugaz movimiento de mostacho, les pega un susto de tres pares de huevos y caen por el ventanal por el que acababan de allanar la morada del policía. Cocostillo, indignado, decide dar una buena lección a la panda de malvados e inicia una caza implacable. Los criminales, que no sabían con quién se estaban metiendo, acaban orinándose en los pantalones cuando se tienen que enfrentar con Cocostillo.

Corrupción en Miami
‘Miami Vice’
, que se emitió en España con el título de ‘Corrupción en Miami’, se estrenó la noche del lunes 28 de abril de 1986. Tenía un rombo, lo que significaba que su contenido no era el adecuado para los más pequeños. Desde luego, la temática de sus guiones, que giraban en torno al mundo de las drogas, el contrabando y la prostitución, justificaba la presencia del puñetero rombo en pantalla mientras comenzaba la impactante y atractiva cabecera con la inolvidable sintonía compuesta por Jan Hammer. El miércoles 15 de julio de 1987, cuando se estrenó la segunda temporada, los malditos rombos ya habían pasado a mejor vida.

La serie, lógicamente, fue un éxito rotundo y llevó al estrellato a sus dos protagonistas. Don Johnson fue habitual en las portadas de las revistas y los pósters con su imagen llenaron las paredes de muchas quinceañeras. Los chicos, por su parte, se conformaban con coleccionar las pegatinas de los chicles que salieron al mercado a rebufo del éxito de la serie. También podían obtener adhesivos en revistas como Teleindiscreta o Super Pop.

viernes, 24 de junio de 2011

CHILLY WILLY SUFRE UNA LIPOTIMIA EN LA NOCHE DE SAN JUAN

El pingüino friolero las pasa canutas presenciando una hoguera por primera vez en su vida y pierde el conocimiento

Redacción.
El pingüino Chilly Willy se recupera, camino de su iglú del Polo Norte, del desmayo que sufrió durante la pasada madrugada mientras asistía a la quema de una Sanjuanada. Según se desprende de los informes médicos, el pequeño personaje ha superado las pruebas a las que ha sido sometido durante las últimas horas y esta misma mañana ha recibido el alta. Todo ha quedado en un susto.

El famoso pingüino, compañero de fatigas del Pájaro Loco, decidió ver in situ la quema de una hoguera como colofón a la visita oficial que le ha llevado a recorrer distintos puntos de nuestra geografía durante la última semana. Sin embargo, la hoguera era tan grande que tuvo que ser prendida a base de disparos con lanzallamas después de rociar de queroseno la tonelada y media de escombros de madera y libros ‘Vacaciones Santillana’ que la componían. Cuando las llamas empezaron a churruscar el palo mayor, Chilly Willy empezó a sufrir síntomas que indicaban que algo no marchaba bien. “Se empezó a poner muy colorado", asegura una fuente que desea permanecer en el anonimato y que ha rechazado ofertas multimillonarias para ir corriendo a cascarlo delante de las cámaras de televisión.

A medida que el fuego se hacía más grande, debido a la intervención de unos insensatos que arrojaban a las llamas globos de agua hinchados con gasolina, el calor se hacía más insoportable y Chilly Willy cayó de espaldas al suelo con los ojos desorbitados. Varias personas presentes en el lugar de los hechos trataron de reanimarle dando palmaditas en el rostro del pingüino. En un primer momento parecía que Willy volvía en sí, pero se trataba de un espejismo. Abrió los ojos, levantó un poco la cabeza y exclamó, con dificultad, un "qué calor" antes de volver a cer en redondo.

Una llamada puso en aviso a los servicios de emergencia y el SAMUR hizo acto de presencia en pocos minutos. “Pero entonces llegó el Doctor, manejando un cuatrimotor, ¿y saben lo que pasó? ¿Y saben lo que pasó? Nooooooo. Que todas las brujerías, del brujito de Bulubú, se curaron con la vacu, con la vacuna, luna, luna, lu”, detalla una cantautora con gafas que se hallaba allí presente, con su guitarra. Traduciendo, suponemos que lo que quiere decir es que el médico que le atendió consiguió reanimar a Chilly Willy sin grandes dificultades. "Le subieron con cuidado a una camilla y le cubrieron con cubitos de hielo de los 'Katxis' y bebidas que tomaban los presentes en la Sanjuanada", apunta otro testigo. "Con el hielo, Chilly Willy recuperó su mejor aspecto", añade un niño que estaba por allí jugando. Pese a la mejora, los facultativos decidieron llevarse al pinguino para ser reconocido con más detalle en el hospital. Los asistentes a la San Juanada, eso sí, tributaron al famoso Chilly Willy con una sonora ovación mientras era introducido en la ambulancia. El pinguino les respondió levantando su aleta en señal de afecto.

Un pingüino simpático
Chilly Willy
es un personaje recordado por los que en su día seguían los dibujos animados del famoso Pájaro Loco. El pingüino de los estudios Walter Lantz alcanzó notable popularidad a partir de la década de los cincuenta y, desde entonces, ha aparecido en películas, cortometrajes, álbumes de cromos, cómics e historietas relacionadas con el universo de Woody Woodpecker. En la redacción de Hay que estar al Loro somos muchos los que seguíamos con devoción las aventuras del pequeño palmípedo.

martes, 21 de junio de 2011

¡YA LLEGÓ EL VERANO, YA LLEGÓ LA FRUTA…!

Y el que no se agache, es un…

Paco Montesdepato. Área de Meteorología.
Hoy es el día. 21 de junio y en los calendarios el dígito de San Rodolfo viene acompañado por el precioso icono del Astro Rey. Sí, queridos lectores, esta tarde ha comenzado… EL VERANO. Ya es oficial. Ya hemos dicho adiós a la primavera y en la redacción de Hay que estar al Loro nos disponemos a afrontar nuestro segundo verano juntos con una mano en el teclado del ordenador y la otra sujetando un sabroso helado.

¿Cómo se presenta la estación meteorológicamente hablando? Pues muy caliente, como no podía ser de otra forma. Ya le pueden echar mano al mando a distancia del aire acondicionado porque los termómetros nos van a reventar en los morros. Las lluvias serán las habituales de la época, con las clásicas tormentas que te pueden agarrar en cualquier lado. Precaución.

De cara al periodo estival que ahora iniciamos recomendamos mucha hidratación. Hay que beber agua en abundantes cantidades. Si es de manantial, mucho mejor. No olviden súper vitaminizarse y mineralizarse. El sol es bueno pero achicharra, así que mucha crema para los más pequeños y la gorra siempre en la cabeza, no en el codo como los cascos de triciclos. En la playa, cubo, pala y rastrillo para ver si salen unos buenos castillos de arena. Agua también para la arena. Así las fortalezas serán más resistentes. Quién sabe, a lo mejor de las dunas de nuestras costas salen unos buenos arquitectos. Nunca se sabe.

Mucho cuidado con las mascotas. El verano también llega para ellos y hay que prestar atención a nuestros animales de compañía. Si se les puede refrescar en alguna fuente o riachuelo lo agradecerán, sin duda. Y de cara a las vacaciones mucho ojo con los abandonos. No está de más recordar el eslogan de aquella acertada campaña: “Él nunca lo haría”. En Hay que estar al Loro nos cagamos en la puta estampa de los que dejan tirados en las cunetas a perros y gatos porque “estorban” durante las vacaciones. Cada vez hay más lugares de alojamiento en los que admiten a los animales domésticos. Pedimos encarecidamente que se planeen los viajes con calma y detalle, estudiando con detenimiento los hoteles, paradores o pensiones en los que no cerrarán la puerta a “los otros” miembros de la familia. Avisados están todos.

Lo dicho. Temporada de refrescos, salud, deporte y descanso. Sobre todo mucho descanso. Hay que estar al Loro. Y recuerden que no por mucho madrugar, amanece más temprano. Así que no sean tontos y quédense en la cama.

jueves, 12 de mayo de 2011

EL PUEBLO PIDE QUE LOS FRUITTIS REPRESENTEN A MACEDONIA EN EUROVISIÓN

Una plataforma de la red social Facebook ruega que los ilustres dibujos animados canten bajo la bandera del país balcánico en el festival del sábado

Chu Lin.
La Plataforma para que los Fruitis representen a Macedonia en Eurovisión es un grupo creado en la red social Facebook que solicita que los famosos dibujos animados de la productora D'Ocon Films representen al país balcánico en el festival del próximo sábado en Dusseldorf.

La plataforma cuenta con más de 14.000 seguidores, llegándose al número 10.000 el pasado día 2 de mayo. El usuario que alcanzó la cifra redonda recibió la felicitación por parte de la plataforma, que le otorgó como premio “una lata de piña en almíbar”.

Los comentarios que se pueden leer en el muro de publicaciones constatan el cariño que, dos décadas después de su estreno, aún reciben los simpáticos personajes por parte de una generación de jóvenes que disfrutó en su día con sus aventuras y sus pegadizas canciones.

Unos dibujos míticos
A las 15.35 horas del domingo 30 de septiembre de 1990 se emitió por TVE el primer capítulo de Los Fruittis. La serie sustituía a Calimero, el pollito de plumaje negro y cascarón en la cabeza que desapareció de las pantallas el 23 de septiembre, siete días antes. El episodio de Los Fruittis, titulado ‘El volcán de fuego’, nos presentaba las peripecias de Mochilo, Pincho y Gazpacho. Los tres personajes, junto con una niña llamada Kumba, hija de unos exploradores de los que, por desgracia, se separó, vivieron infinidad de aventuras rodeados de personajes de todo pelaje. O mejor dicho, con todo tipo de cáscaras y colores.

La serie de dibujos animados fue todo un éxito y la prueba más palpable es el grato recuerdo que ha dejado en la memoria de casi todos los que fueron unos pimpollos a principios de la década de los noventa. “Muy buenos dibujos si señor!! Ahora ya no hay dibujos como esos! Aún recuerdo la canción! jajaja!”, comenta un usuario en el muro de la Plataforma para que los Fruitis representen a Macedonia en Eurovisión. “Gazpacho y Mochilo, siempre van con Pincho! jajaja, como molaban estos dibus XD”, escribe Sheila, otra usuaria que parece recordar con cariño la serie. Sana nostalgia se intuye también en el comentario de Ángela, que alude a los Fruittis como “los mejores dibujos que han existido”, y que acto seguido se ríe antes de preguntarse “dónde estará la inocencia de esos años”.

Los comentarios sobre la serie son de lo más diversos, siempre con un tono humorístico que desprende cariño y admiración por los Fruittis. Así, se rechaza el zumo por ser considerado “fruiticidio”, se escriben estribillos de las canciones que sonaban en la serie y se solicitan conciertos y giras de los carismáticos personajes.

Desde Hay que estar al Loro queremos felicitar la iniciativa de los creadores de la Plataforma para que los Fruitis representen a Macedonia en Eurovisión y enviamos un saludo a todas las personas que se han adherido a ella reconociendo que les gusta (suponemos que la plataforma, la serie o ambas cosas).