domingo, 30 de octubre de 2011

EL DOCTOR VAN HELSING Y LOS CAZAFANTASMAS ATRAPAN A DRÁCULA Y LE DAN UNA PALIZA

El vampiro se disponía a atacar a una joven indefensa cuando fue interceptado

Ami Amanda Allen.
El Conde Drácula recibió una paliza esta madrugada a manos del Doctor Van Helsing y Los Cazafantasmas. El mítico vampiro se encuentra hecho polvo. Apaleado, dolorido, convaleciente, humillado y sin dientes, la sanguijuela de Transilvania no volverá a causar daños por una buena temporada y tendrá que invertir una fuerte suma de dinero en facturas de dentista y ortodoncia para recuperar su aspecto primitivo. Ahora parece un viejo desdentado y tendrá que usar almohadillas adhesivas Corega durante un buen tiempo.

Los hechos tuvieron lugar durante la pasada madrugada. Tal y como informábamos ayer en Hay que estar al Loro, Drácula había anunciado que se pensaba dar un festín de sangre aprovechando los sesenta minutos más de oscuridad que le proporcionaba el cambio horario. No mentía. El vampiro saltó de su ataúd a las calles para iniciar su orgía de sangre y desenfreno. Pero las cosas no salieron como él esperaba y la única sangre que llegó a su boca fue la de sus propios morros reventados a hostias.

Exactamente a las 00.05 horas de la noche, Drácula asaltó a una inocente joven que caminaba por la calle sola. Muy valiente, sí señor. El vampiro la agarró por un brazo y la metió a la fuerza dentro de un callejón haciendo oídos sordos a las súplicas de su víctima, que gemía y lloraba de terror. El de Transilvania cubrió su boca con la palma de la mano al tiempo que volvía su cabeza a un lado para tener acceso al tierno cuello de la pobre muchacha. Lentamente, degustando el momento con una siniestra insensibilidad, abrió su boca mostrando sus fieros colmillos e inició su aproximación para propinar el mordisco fatal.

Sin embargo, un fuerte impacto en la cabeza hizo caer a Drácula al suelo. Se trataba del líder de los Cazafantasmas, Peter Venkman, que con un certero tiro de su disparador nuclear de protones logró liberar a la muchacha. Drácula, aturdido por la fuerte descarga, se levantó a duras penas con cara de pocos amigos pero, cuando se disponía a abalanzarse sobre el Doctor Venkman, recibió otros dos fuertes disparos por la espalda. De la oscuridad del callejón surgieron las figuras de Ray Stantz y Egon Spengler. ¡Era una emboscada de Los Cazafantasmas!

Inmediatamente Stantz y Spengler inmovilizaron a Drácula aprovechando el atontamiento que le habían provocado los tres impactos de los disparadores nucleares de protones. Le enroscaron la capa al cuello y le hicieron un nudo marinero. Peter Venkman se acercó al vampiro y le miró a la cara para decirle que aquella no era forma de “tratar a una dama”. A continuación le dio un fuerte puñetazo en la barriga que dejó sin aire al vampiro. La chica asaltada, furiosa, también se aproximó al vampiro para sacudirle una fortísima patada en los cojones que hizo doblarse a Drácula hasta caer de rodillas. A continuación, los tres Cazafantasmas empezaron a dar patadas a Drácula, que pedía auxilio de rodillas. La muchacha también participó en el festival de hostias pisando al vampiro con sus tacones de aguja.

Llegan los refuerzos
Inmediatamente accedió al lugar el Ecto 1, con Winston Zeddemore al volante y con un invitado de excepción como copiloto. ¡Abraham van Helsing! El Doctor de origen neerlandés había diseñado la operación de caza del vampiro. Los Cazafantasmas levantaron del suelo a Drácula y le colocaron con violentos modales sobre el capó de su vehículo.
-¡Tú, van Helsing! ¡Has sido tú! ¡Te morderé y te mataré! –gritó un Drácula con más moratones en la cara que Poli Díaz el día que perdió el título mundial de pesos pesados.
-Tú, tú… ¿Tú que vas a morderme? –respondió Van Helsing al tiempo que sacaba unas tenazas de su zurrón y se acercaba al vampiro.

El profesor no titubeó. Mientras Egon Spengler le agarraba con el puño del pelo y le tiraba de la cabeza para atrás, van Helsing le agarró uno de los colmillos y se lo sacó de un tirón. Sin anestesia ni nada. El siguiente paso fue más doloroso aún. Como el otro colmillo no salía a pesar de estar entre los tres Cazafantasmas sujetando al vampiro y van Helsing tirando todo lo fuerte que podía, el profesor optó por partirle los piños a golpes con las tenazas. Un golpe, otro, otro y otro, una paleta fuera, un incisivo saltando por los aires, otro partido a la mitad, los dientes de abajo fuera a base de una hostia detrás de otra. No le quedó una muela sana tampoco.

-¿Qué? ¿Ahora qué? ¿A quién vas a morder ahora, hijoputa? –le decía van Helsing a un Drácula que sangraba a chorro limpio por la boca.
-¡Sogtagme, cagrones, solgtagme, egta me gla plagais, cagrones! –balbuceaba el siniestro mientras escupía trozos de esmalte.

Los cazadores siguieron ensañándose con el maligno. Le metieron un ajo en la boca y le enseñaron crucifijos que provocaban fuertes convulsiones en el vampiro. Luego, van Helsing sacó un juego de estacas y un martillo. Raudo y veloz, el simpático Doctor Ray Stantz agarró una y de un fuerte martillazo le atravesó una mano.
-¡Agggggggghhh, jogderg, queg duegle mugchog! –gritaba Drácula.
-¿Qué duele mucho? Ya verás luego. ¡Te vamos a llevar a La Ostra Azul y allí te van a clavar más estacas! ¡Pero por otro sitio! ¡Eso sí que te va a doler! –le respondió Ray Stantz.
-¿Qué? ¿A que jode que te hagan daño? ¿A que jode? ¡Pues eso para que veas lo que haces tú cuando muerdes a la gente! ¡Pedazo hijoputa! –le espetó van Helsing reprochándole todos los asaltos nocturnos que ha protagonizado el de la capa negra.
-¡Toma, chupasangres de mierda! –gritó un Egon Spengler extrañamente fuera de sí mientras rompía el palo de una fregona sobre la testa del vampiro.
-¡Y como vuelvas a morder a alguien te vamos a dar hostias hasta que nos duelan las manos! –le gritó Winston Zeddemore mientras le pegaba el enésimo puñetazo a Drácula, que lloraba desconsolado.
-¡Nog meg pegueig mág, pofavó, nog me pegueis má! –sollozaba Drácula.
-¿Qué no te peguemos más? ¿Qué no te peguemos más? ¡Me cago en tu puta estampa! ¡Vamos a ir a Transilvania y te vamos a dinamitar el castillo! –berreaba Peter Venkman al oido de Drácula.
-¡Eso! ¡Y antes vamos a llenarte el ataúd de boñigas y chorongos de perro! ¡Pa’que te jodas! –añadió Spengler.
-¡Te vamos a encerrar en la Unidad Contenedora, maldito chupasangres! ¡Y no te vamos a soltar hasta que no nos salga de los huevos! –le anunció furioso Ray Stantz mientras le propinaba una espectacular patada de kárate en la cara que desplazó un metro al monstruoso quiróptero.

Le siguieron pegando. La cosa no acabó ahí. Qué va, qué va. Le escupieron y le hicieron llaves de Pressing Catch. Le abofetearon, le metieron un dedo en el ojo a lo Mourinho, le dieron coscorrones en la cabeza, le hicieron escuchar canciones de Manolo Escobar, le depilaron las dos piernas a la cera y le hicieron jirones su traje y su capa. Le dejaron en gayumbos a pesar del frío que hacía ayer a la noche.

Drácula ya sabe que sus enemigos no se andan con chiquitas. Evitaron una injusta agresión sobre una joven muchacha y le dieron un buen merecido al agresor. Más le vale no hacer más de las suyas, porque de lo contrario, el profesor van Helsing y Los Cazafantasmas se lo van a hacer pasar muy mal. Ojito, ojito. Hay que estar al Loro.

sábado, 29 de octubre de 2011

DRÁCULA SE ALEGRA CON EL CAMBIO HORARIO DE LA PRÓXIMA MADRUGADA

El vampiro contará con sesenta minutos más de oscuridad para dar mordiscos

Macario el Becario.
El aterrador Conde Drácula está feliz y contento con la variación horaria que obliga a retrasar el reloj una hora la próxima madrugada. Según reconoce el vampiro en las redes sociales, esta noche se va a poner “las botas” a beber sangre.

A las 3.00 serán las 2.00 para adaptarse al horario de invierno que, supuestamente, contribuye a optimizar la iluminación solar y ahorrar energía. Drácula, sin embargo, no piensa en el ahorro energético. Por su cabeza sólo pasa el ansia de beber sangre a hectolitros y de tarazar todos los cuellos que agarre. El cambio en las manillas del reloj proporciona al vampiro sesenta minutos más de oscuridad que, según él mismo admite, aprovechará para morder “a todo el que se cruce” en su camino.

El tío no se corta un pelo y lanza mensajes desafiantes desde su cuenta personal de Twitter. “Esta noche os voy a morder a todos”, apunta en uno de ellos. “Chiquillas, esta noche quiero ver vuestros tiernos cuellos”, apunta Drácula en otro comunicado. La cosa tiene su aquel, ya que al coincidir el cambio de hora con el sábado noche, las calles estarán atestadas de jovenzuelos que se van de marcha y que pueden proporcionar al vampiro sangre fresca para saciar su sed. “Esta noche me emborracho”, comenta el chupóptero de Transilvania.

Así que, esta madrugada, más que nunca, Hay que estar al Loro. Hay que estar al Loro con Drácula.

jueves, 20 de octubre de 2011

EL RATÓN MICKEY, EXPULSADO A GOLPES DE LA CIUDAD ALEMANA DE HAMELIN

El Flautista de la famosa localidad la emprendió a estacazos con el celebérrimo roedor

Agencias.
El conocido Mickey Mouse ha sido víctima de una agresión a manos del famoso Flautista de Hamelin cuando se encontraba de visita en la localidad alemana del mismo nombre. El ratón, que había acudido a la ciudad para promocionar una película, ha tenido que salir por piernas hasta la frontera tras cruzar a nado el Río Weser perseguido por el enojado flautista.

Los hechos tuvieron lugar esta mañana. Mickey Mouse salía de la fonda en la que se encontraba hospedado para dirigirse a un conocido centro comercial en el que tenía previsto dar una rueda de prensa para hablar de su último trabajo cinematográfico. Apenas había caminado unos metros cuando apareció el Flautista de Hamelin que, sin previo aviso, propinó un doloroso porrazo en la testa del personaje utilizando su flauta como arma de golpeo. Conocido el profundo rechazo que sienten en la localidad por las ratas y ratones no extraña que, como recogen los informes policiales a los que ha tenido acceso Hay que estar al Loro, algunos viandantes jalearan la agresión y pidieran la expulsión de Mickey. Cuando éste se levantó del suelo para pedir explicaciones por el asalto, el Flautista de Hamelin agarró la flauta con la mano y volvió a golpear en la cabeza al ratón, que volvió a caer al suelo pidiendo auxilio.

Según reconocen varios testigos, el Flautista de Hamelin dejó a Mickey tirado en el suelo con un buen chichón y comenzó a alejarse de la escena tocando la flauta, como si no hubiera sucedido nada. Fue entonces cuando Mickey se levantó del suelo y profirió un insulto con palabras poco apropiadas contra su agresor. “¡Hijoputa!, le gritó al flautista”, explica un testigo de lo sucedido. El Flautista, que pensaba haber dejado al ratón fuera de combate, se dio la vuelta y volvió sobre sus pasos con la intención de volver a golpear a Mickey. Éste tuvo que poner pies en polvorosa perseguido por el Flautista de Hamelin y, al llegar a la orilla del Río Weser, no tuvo más opción que arrojarse al agua y cruzar a nado para ponerse a salvo.

El bufete de abogados que representa al Ratón Mickey ya ha anunciado que piensa emprender acciones legales contra el Flautista de Hamelin y ha presentado una denuncia contra varios transeúntes por omisión de auxilio.

viernes, 23 de septiembre de 2011

ADIÓS CON EL CORAZÓN, QUE CON EL ALMA NO PUEDO

Despedimos un verano extraño en lo meteorológico

Paco Montesdepato. Área de Meteorología.
No nos gusta, pero no hay más remedio. El calendario no da tregua y el verano que recibimos con alegría y alborozo se nos va. Promete volver el año que viene, si Dios quiere, como matizaban nuestras abuelas.

No tenemos muy claro si en el norte van a recordar con cariño este verano tan extraño en el que han tenido que ver el sol en fotografías durante buena parte del mismo. Julio fue muy raro, es cierto.

El otoño es duro y gracias a no se qué mentes bienpensantes de los cojones se hace aún más insufrible con el odioso cambio de hora de las narices. En base a un supuesto ahorro energético que la gente de a pié no termina de entender se adelantan una hora las agujas del reloj para… para que se haga de noche antes y encendamos las luces antes. Qué placer ese de salir de la redacción a las seis de la tarde y encontrarse con una completa oscuridad, una noche cerrada que te insufla un subidón de alegría que no te puedes aguantar. Luego nos extraña que exista el síndrome post vacacional. Pero bueno, no adelantemos acontecimientos, que aún quedan unas semanas para que eso ocurra.

Hasta entonces, tendremos que acostumbrarnos a la idea de que los días son cada vez más cortos. Y las noches más cortas. Aprovechemos los días de sol que aún lleguen y, para que el mal tiempo no nos coja desprevenidos, vayan dejando a mano algunas prendas de abrigo. Nuestros expertos anuncian... el tiempo clásico otoñal. Para qué vamos a andarnos con más historias si luego no damos ni una en nuestros pronósticos. ¿Quieren saber qué tiempo vamos a tener? Pues asómense a la ventana y lo verán.

Y recuerden que no por mucho madrugar amanece más temprano. Así que no sean tontos y quédense en la cama.

jueves, 22 de septiembre de 2011

RUCIO, GANADOR DE LA PRIMERA EDICIÓN DEL CAMPEONATO MUNDIAL DE CARRERAS CUDRÚPEDAS DE JACA

El borrico de Sancho Panza se impuso en línea de meta a Rocinante y a la Mula Francis

Sport Billy.
El famoso burro Rucio se alzó esta mañana con el triunfo en la I Edición del Campeonato Mundial de Carreras Cuadrúpedas que ha tenido lugar en el precioso municipio aragonés de Jaca. “Estoy muy contento, pero todo el mérito es de Rucio, que ha superado con agilidad y velocidad todos los obstáculos”, comentaba en línea de meta Sancho Panza, que ya ha anunciado que con el millón de euros del premio comprará una tonelada de alfalfa para su simpático animal y destinará el resto a causas benéficas.

El podio quedó configurado por Rucio, Rocinante y La Mula Francis, si bien la foto de los campeones no pudo efectuarse hasta pasada una hora del final de la carrera tras interponer el segundo clasificado, Don Quijote, una acusación de dopaje contra Rucio. “Mi borrico está limpio. El problema es que mi amigo Don Quijote tiene mal perder y ve gigantes donde hay molinos de viento”, aseguraba ante los medios Sancho Panza. Tras echar una buena meada y pasar los análisis antidoping reglamentarios, la organización ha hecho público que no se había encontrado ningún resto de sustancias prohibidas en los orines del borrico, confirmando así el triunfo de Rucio.

La carrera, en la que han participado cuadrúpedos y jinetes de todo el mundo, ha sido un auténtico espectáculo desde la mismísima línea de partida. Hubo que repetir la salida hasta siete veces. Cuando el encargado de dar el inicio de la prueba gritaba la palabra “preparados”, la Jaca Paca, favorita del público y con un ansia descomunal por agradar a sus hinchas, salía a todo correr en falso desbaratando la salida. La primera vez, tuvo su gracia, la segunda también, pero a la tercera y la cuarta se empezaron a oír los primeros pitos entre el respetable. A la quinta se escucharon las primeras quejas por parte del resto de participantes provocando el apercibimiento de los jueces y a la sexta fue sancionada.

Una carrera complicada
Con la Jaca Paca descalificada en la misma línea de salida, Jolly Jumper y La Mula Francis pasaron a ser los preferidos para alzarse con el triunfo final en una espectacular carrera con un salvaje itinerario. Dos kilómetros de carrera en llano, uno de obstáculos de un metro de altura, un tramo de doscientos metros sobre aguas fecales con piedras para cruzar, algunas de ellas falsas, como en la prueba de las Zamburguesas de Humor Amarillo, una cuesta de un kilómetro con rampas del 18% y otro llano de cinco kilómetros con sprint final y foto finish para evitar malos entendidos.

La dureza del trazado pasó factura a numerosos participantes y fueron pocos los que lograron cruzar la línea de meta en condiciones saludables. El Caballo de Troya perdió el equilibrio tras romperse una pata y cayó a una cuneta de la que tuvo que ser rescatado con la ayuda de una grúa de gran tonelaje. Mi Pequeño Pony tuvo que abandonar la competición a mitad de recorrido por agotamiento físico. No estaba para muchos trotes por una más que evidente falta de preparación física. Pegaso, por su parte, fue descalificado por los jueces al ser sorprendido intentando volar para llegar antes a meta. A los árbitros tampoco les tembló el pulso a la hora de descalificar a uno de los favoritos en las apuestas, Jolly Jumper. Su jinete, Lucky Luke, fue cazado por las cámaras tratando de introducir una guindilla por el… ojo trasero del equino, para tratar de que corriera más en lo que se interpretó, ipso facto, como un claro caso de doping antirreglamentario. Otro de los participantes, Unicornio, resbaló en una curva y desgraciadamente se rompió su cuerno. Las asistencias médicas tuvieron que retirarlo en tractor para ser atendido y escayolar la fractura.

Así las cosas el caballo Silver, cobró una importante ventaja que, sin embargo, desperdició en la recta final. “Tuve que parar en boxes a cambiar una herradura y perdí un tiempo precioso”, declaraba con tristeza su jockey, El Llanero Solitario, al final de la prueba. Con Silver en parada técnica, Seabiscuit trató de ganar terreno a Spirit, el Corcel Indomable, con tan mala fortuna que los dos animales se rozaron peligrosamente perdiendo el equilibrio y dándose un batacazo impresionante contra el suelo. Seabicuit fue de morros y Tobey Maguire se dejó la quijada en el empedrado. Furia, que galopaba detrás de ellos, no pudo frenar a tiempo y tropezó con sus dos rivales desperdigados por el suelo, cayendo él también sin remisión. Claro, es que Hay que estar al Loro. La Mula Francis, sin embargo, maniobró con habilidad y sorteó el peligro para enfilar unos metros finales en los que, a pesar de su gran actuación, no pudo evitar el adelantamiento de un racial Rucio al galope y un Rocinante majestuoso al trote cochinero.

La competición, que ha tenido en vilo al mundo de la hípica durante la última semana, ha sido un éxito rotundo de crítica y público. Los organizadores ya han iniciado los preparativos de la carrera del año que viene, cuya sede será, con toda probabilidad y a falta de confirmación oficial por parte de las autoridades competentes, la localidad de El Toboso. Hay que estar al Loro.

miércoles, 31 de agosto de 2011

AL RICO HELADO DE FRESA, PARA EL NIÑO Y LA NIÑA

Polos, flases y cucuruchos para combatir el calor estival

Macario el Becario.
Con el sol tostando nuestras cabezas y abrasando nuestras pieles hasta provocar graves quemaduras en la playa, es buen momento para refrescar la memoria de nuestros queridos lectores, si es que el calor nos lo permite, con los sabios consejos a seguir para no morir achicharrado. Agua, agua y agua. Es lo más sano. Y si no, ponerse hasta las cejas de polos y helados. Están buenos y ayudan a mitigar el calor. Este delicioso postre realizado con diversos ingredientes como la leche, frutas, huevos, azúcar (mucho azúcar) chocolate o nata, además de estabilizantes, edulcorantes, etc., es sin duda uno de esos elementos que nos recuerdan que aún estamos en periodo estival.

Esperamos que a lo largo de las pasadas semanas hayan engullido muchos helados, especialmente los más pequeños. Además de ser un alimento muy rico nos ayuda a inhabilitar los rigores del calor. Por algo estos productos han sido los preferidos de los mocosos a lo largo de muchos años. Basta echar una mirada nostálgica a los veranos de nuestra infancia para volver a recordar nombres míticos como los Colajet, el Twister, el Popeye, Calippo, Frigo Pie, Frigo Dedo, Negrito, el Pirulo (De ahí, suponemos, que proviene la frase de ‘chúpame el Pirulo’), etcétera, productos de heladería todos ellos que ponían a nuestra disposición empresas tan clásicas como Frigo, Camy, Avidesa o Miko.

Algunas de aquellas míticas marcas han pasado a mejor vida y otras siguen entre nosotros. Pero los logos de aquellas no se nos van de la cabeza. Te podías tirar media tarde mirando aquellos grandes cartones en los que aparecían las fotos de todos los helados disponibles con sus respectivos precios. Se colocaban a la puerta de la tienda de chucherías o en el interior junto al arcón frigorífico en el que se guardaban. Luego también estaban los puestos de helados que sólo abrían durante los meses veraniegos. Es decir, cuando la demanda lo requería realmente.

No es raro encontrarse en páginas de subastas como eBay o de anuncios tanto a vendedores como compradores de viejas reliquias relacionadas con el mundo de los helados como pegatinas y logotipos de estas marcas.

Sin embargo, echando la vista atrás, nos viene a la cabeza la opción más barata para saciar nuestra sed en verano. Y esa siempre fue la del flash. Probablemente su nombre proviene de la marca Burman Flash, aunque en los años 80 la marca más conocida era la de Pinguinfla. Los tamaños variaban según el precio. Había de cinco pesetas, diez y de quince. ¿Sabores? Naranja, fresa, limón, cola y lima limón. Lo habitual era chupar un trozo hasta que solo quedaba el hielo. Los más valientes se comían el hielo y el resto de los mortales tiraban el hielo insípido estampándolo contra el suelo. También se vendían sin congelar, en cuyo caso había que beber la rica disolución líquida que, en un congelador, se transformaba en flash.

Una variante del flash era la tarrina. El producto era prácticamente el mismo, pero lo que variaba era el envase. Un recipiente con forma de media naranja relleno con un hielo sólido con sabor que los críos zapaban y chupaban para refrescarse. Muy ricos. Como con el flash, también podías arrojar el hielo chupado cuando ya no había más jugo que extraer.

Pero, sin duda alguna, los reyes del verano eran los helados. No era la opción más económica, pero algunas veces uno podía permitirse un capricho. Nos referimos, claro está, a los auténticos helados de heladería, los de cucurucho y bola de helado. Los que se iban derritiendo con el calor y con los que corrías el peligro de pringarte la ropa. Lametazo a lametazo, suponen un placer para el paladar y para los dientes sensibles. Sobre todo para estos últimos. Y es que, amigos, incluso con los helados hay que tener precaución. Hay que estar al Loro.

sábado, 27 de agosto de 2011

EL CONDE DRACO PULVERIZA EL RÉCORD MUNDIAL DE PUNTUACIÓN EN EL COMECOCOS

Con más de tres millones y medio de puntos, destroza el anterior registro en el célebre videojuego de 1980

Clark Kent.
El simpático Conde Draco ostenta el nuevo récord mundial en el 'Comecocos' tras batir el registro de 3.333.360 puntos en una extenuante partida que ha durado casi ocho horas. Según ha confirmado el propio Libro Récord Guiness, el personaje de Barrio Sésamo ha establecido la nueva marca en 3.500.053 puntos. ¡Enhorabuena!

El logro, sin duda épico, ha contado además con la dificultad añadida de que el Conde Draco, a la par que daba esquinazo a los fantasmas, iba contando a viva voz y a una velocidad de vértigo el número exacto de puntos que iba cosechando. “Ha sido increíble. Hay que felicitarle”, ha declarado Billy Mitchell, leyenda de los videojuegos que ostentaba el honor de ser el primer jugador en firmar una 'partida perfecta' en el Pac-Man completando los 255 niveles que componen el arcade. El Conde Draco logró rebasar el récord de puntos tras superar el legendario nivel 256, lo nunca vista hasta ahora, ya que en el conocido como “Split-Screen Level” la parte derecha de la pantalla aparece distorsionada. Aún así, Draco fue capaz de comerse todos los puntos brillantes del laberinto sin ser atrapado por los bichos malos.

Superado el nivel 256, el juego se reinició desde el primer nivel y el Conde Draco, para sorpresa general de los privilegiados que pudieron contemplar in situ tamaña hazaña, siguió comiendo cocos y engullendo fantasmas, cerezas, naranjas y todas las frutas que le iban saliendo al paso a velocidad de vértigo e, insistimos, sin dejar de cantar los dígitos de la abismal puntuación que iba alcanzando.

Entre vítores y frases de aliento, el Conde Draco siguió jugando hasta que se cansó. Así de sencillo. Superados los tres millones y medio de puntos y con la máquina echando humo, el campechano personaje soltó el joystick, levantó su capa con los dos brazos y cantó el “tres millones quinientos mil cincuenta y tres” antes de soltar una estruendosa carcajada que, al unísono, fue acompañada de una abrumadora ovación. Un colofón perfecto y una manera de decir, “ahí queda eso. Superadlo”. Desde Hay que estar al Loro sólo podemos decir una cosa: ¡Bravo!